Regalos de la vida. Este se llama Bea

tu puedes bajaMe gustaría añadir unas palabras al post que escribió esta semana la Dra.Manchón  “Hasta el final no hay nada perdido” https://pilarmanchon.es por supuesto con su consentimiento.

Como sabéis la mayoría de los que me conocéis, tengo la suerte de pertenecer al equipo de  la Unidad de Mama de la Dra. Manchón,  al igual que Miriam, uno de los “ángeles” que me ha regalado la vida para que aprenda continuamente de ella.

En Grup Manchón hay  muchas otras personas a las que no les voy a poner nombre ya que me sentiría fatal si me olvidara a alguno, me refiero a todo el equipo:  Auxiliares, Médicos,  Recepcionistas,  Técnicos, Gerencia,  Limpieza, Coordinación, Supervisión, Administración, Recogidas, etc, que cada uno de ellos desde su puesto y a su manera ofrecen lo mejor de sí mismos y sabéis qué, ni siquiera son conscientes de ello (eso es lo más mágico).

Incluso hay alguno de mis compañeros que se esconden bajo una máscara de “a mí me da todo igual” ó “ yo mientras cobre a final de mes” y estos, tienen unos valores tan increíbles como los demás, pero que, bajo mi prisma, aún no están preparados para mostrarlos.

También hay personas al otro lado de la barrera, me refiero a los pacientes, que no paran de enseñarnos. Hay personas que se quejan de todo, que lo critican todo y de pronto dejan de hacerlo y te piden disculpas y luego arremeten otra vez. Y después hay “Beas” ” ( persona a quien dedicó el post la Dra.Manchón), que te enseñan sin querer desde su mirada, su sonrisa, sus palabras y sus silencios. De ambas tenemos cosas que aprender e incluso diría que del primer tipo nos cuesta mucho más cultivarnos.

Con el tiempo, he aprendido que la Vulnerabilidad es de las herramientas más potentes que tenemos. Si enseñas tu corazón, ya nadie puede atacarlo, ni hacerle daño,  ya que no te queda  nada escondido. Si te hacen daño es porque tú le has dado el poder a la otra persona  para hacerlo y solo tú puedes quitárselo. Nosotros  y solo nosotros decidimos hasta donde nos “llega” lo que haga el otro y que vamos a aprender de ello. Al igual que decidimos bajo que careta nos escondemos.

Tengo una petición que haceros, mirar a vuestro alrededor y disfrutar de lo que os regala la vida, estamos tan ocupados en trabajar, comprar, controlar, juzgar, etc. Que la existencia a veces nos para con cosas que nos duelen de verdad para que empecemos a apreciarla y vivirla de otra manera.

Muchas gracias Bea!

2 comentarios
  1. Pongamos que me llamo Óscar
    Pongamos que me llamo Óscar says:

    Los valores son inherentes a la propia existencia. El solo hecho de existir te hace valioso. El dinero existe por lo tanto es valioso.

    Fdo. “yo mientras cobre a fin de mes”

    Responder

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